ILLAPEL: ¡¡SALUD!! EN TUS 255 AÑOS
Publicado por administrador el Noviembre 11 2009 14:09:47
Por Mestizo
Las autoridades comunales con íntimo interés se esmeran por estos aciagos días del siglo XXI en homenajear apoteósicamente los 255 años de la fundación de la ciudad, reconociéndose con pleno sentido de pertenencia a su origen colonial (1754). Olvidan de soslayo a los pueblos originarios que se pierden en la bruma del tiempo, por desgano o imprecisión de quienes en forma profesional se dedican a investigar y desentrañar los pocos vestigios... stizo

Noticia ampliada
Las autoridades comunales con íntimo interés se esmeran por estos aciagos días del siglo XXI en homenajear apoteósicamente los 255 años de la fundación de la ciudad, reconociéndose con pleno sentido de pertenencia a su origen colonial (1754). Olvidan de soslayo a los pueblos originarios que se pierden en la bruma del tiempo, por desgano o imprecisión de quienes en forma profesional se dedican a investigar y desentrañar los pocos vestigios o pétreas huellas y utensilios cerámicos de las denominadas culturas precolombinas de la Provincia del Choapa.
Lo anterior es parte de nuestro pasado histórico. El presente nos invita a serios desafíos de desarrollo integral de la comuna. Es urgente reformular con creatividad profesional el PLADECO, integrándolo como herramienta de planificación de la modernidad del Siglo XXI. Asumirlo con desafíos realizables en el corto plazo, con estándares de eficiencia y eficacia. El dilema que se viene es integrar transversalmente los polos de desarrollo constituidos por la agricultura, la pequeña minería, el comercio y las instituciones de servicio público, en el marco de un desarrollo serio y sustentable en el tiempo.
La armonía de todos en contribuir con los fines y objetivos desde cada particular nivel de acción. Hacer realidad aquella comuna saludable en todo su amplio espectro, libre de contaminación, con mejor salud, con educación de excelencia, disponiendo de mejores espacios habitacionales y recreacionales. Es el preciso momento para actuar desde todos los frentes ciudadanos con suficiente fortaleza, premunidos de esa visión del desarrollo esencial que liga el paisajismo y el urbanismo. No se puede permitir por ejemplo que se deje sucumbir a la calle más arbolada de la ciudad de Illapel, como lo fue antaño la Avenida Vial Recabarren. Hoy resulta penoso ver caer una tras otra las casi centenarias encinas con ese triste destino de hacer leña del árbol caído. ¿Quién le pone el cascabel al gato? Por cierto el especialista urbanista y paisajista con que debe contar el gobierno comunal para hacer realidad una moderna planificación de desarrollo urbano. La necesaria sombra de los árboles con hoja perenne es sin duda un agradable paliativo para hacer frente a los abrumadores días de sol illapelino, que en gran parte del año irradian en forma inconmensurable y dañina con sus invisibles rayos ultravioleta, provocando la aparición del cáncer de piel.
Indudablemente gran parte de aquella lúcida dirección de progreso comunal orientada a mejorar la calidad de vida con el entorno saludable de un paisajismo de verdadero solaz, radica en el deber ser y el deber hacer de las autoridades comunales. La otra parte tiene se sustenta en la participación ciudadana, aquella que aún no se deja manipular por ningún signo de clientelismo electoral, que suele derivarse de apasionadas jornadas electoreras. Allí debe operar la participación ciudadana, la más inteligente y lúcida, que aún no está contaminada por el arribismo de dirigentes hechos a medida para el servilismo electoral.
La comunidad debe hacerse responsable de luchar en cada momento por mantener una comuna limpia, libre de disposición clandestina e irresponsable de basuras. Es vergonzoso, como nuestro único cauce de agua natural, el río homónimo: “ILLAPEL”, sea sistemáticamente basureado y contaminado por la irresponsabilidad, del “mestizo-civilizador” que se reconoce con 255 años de antigüedad.
Creando una severa conciencia de la comuna que realmente deseamos forjar y construir en forma mancomunada, se podrá hacer realidad el pleno desarrollo y exportar la industria sin chimeneas como lo es el turismo a gran escala, en el cual cada habitante puede constituirse en agente turístico, ofreciendo por cierto las miles de posibilidades gananciales que tal actividad puede ofertar al visitante.
Para tal salto al turismo profesional, nos falta construir en forma participativa las políticas posibles e imposibles, con inteligencia (que la tenemos), con espíritu innovador y sobretodo soñador, pues aunque usted no lo crea, aún somos poseedores de la virtud de hacer realidad los sueños que nos parecen imposibles, para ello se necesita, la voluntad y complicidad de quienes ostentan el poder efímero (4 años) en el gobierno comunal. Por ello, no dejemos que se nos vaya otra oportunidad más, ya ha pasado un año, que se suma a los 255 años, no esperemos mañana, que puede ser tarde y la cuenta será pasada, como en todo juicio histórico.